Construcción de 78 viviendas en propiedad y en alquiler + 6 comercios
La realización de este conjunto inmobiliario se inscribe en el marco de la consulta Europan, concurso que invita cada dos años a los arquitectos europeos menores de cuarenta años a proponer estrategias de transformación de situaciones urbanas complejas en los países de la Unión Europea.
En Roubaix, la manzana Sarrail-Fabricant aparece como una cicatriz en pleno centro de la ciudad. El centro de esta imponente manzana está ocupado desde hace una treintena de años por dos aparcamientos al aire libre, en el emplazamiento de una antigua fábrica textil.
El programa se inspira en la extrema coloración de Roubaix y ofrece una combinación de tonos chocolate y anaranjados, de ladrillo vidriado verde y de revocos claros.
La multiplicidad de las tipologías favorece la diversidad; la de los accesos, la sociabilidad.
El plan general de la operación da la imagen de una homogeneidad engañosa: el frente edificado sobre la
calle principal está compuesto por apartamentos pasantes y, en ático, por pequeñas unidades
independientes que evocan casas sobre el tejado.
La individualización y la variedad de los accesos, así como la multiplicidad de las tipologías, se perciben con razón
como una riqueza y una singularidad de la operación.
Los edificios se organizan en torno a patios interiores tratados como espacios paisajísticos. Las
circulaciones interiores sirven de transición entre los distintos niveles de privatización de los espacios.
La voluntad de estructurar el conjunto inmobiliario en varias construcciones diferentes nació de una búsqueda cualitativa de estos espacios intermedios que constituyen las zonas comunes. Cada articulación entre las construcciones es un lugar de vida que ofrece una perspectiva, ya sea sobre la ciudad o sobre el corazón de la manzana.